La remodelación del gobierno ha sido acordada entre la directiva del PiS y sus socios de Polonia Solidaria (SP), en medio de profundas tensiones. Fuentes gubernamentales informaron de la reunión, que se producía tras el preacuerdo alcanzado el martes y el presidente del PiS, Jaroslaw Kaczunski, había mantenido ya el sábado una reunión previa con representantes de SP y de «Porozumienie» (Entendimiento). Según medios polacos, el acuerdo consistiría en una reducción del número de ministerios y a cada uno de los aliados menores les corresponderá una cartera.
La crisis de la coalición se generó hace unas semanas a raíz del disenso interno en torno a una ley de protección de los animales, impulsada por el PiS, que precisó del apoyo de parte de la oposición para lograr la mayoría parlamentaria. El SP había amenazado con abandonar la alianza y no se descartaba la convocatoria de elecciones anticipadas. La ley de protección de los animales prohíbe la cría de especies destinadas exclusivamente a comerciar con su piel, así como la exportación de carne halal y kóscher, en un país que es el tercer productor mundial de pieles. Esta ley, sin embargo, solo ha sido el detonante de tensiones internas que se han ido acumulando durante la última campaña electoral.
La pérdida de peso del partido Polonia Unida (SP), al que pertenece el ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, puede resultar en una mejora o al menos más suave relación con las instituciones europeas, ya que ha sido este ministro el impulsor, entre otras polémicas medidas, de la controvertida reforma judicial que enfrenta a Varsovia con la Unión Europea.
El PiS gobierna apuntalado en una mayoría de 235 escaños del total de 460 de la Cámara baja del Parlamento. De esos diputados 18 son del SP, surgido como escisión del partido de Kaczynski, pero que sigue dentro de la alianza ultraconservadora.
