Alemania afronta con inquietud el año de la sucesión de Merkel

El discurso de Año Nuevo, que tradicionalmente dirige Angela Merkel a los alemanes, ha dejado esta vez cierta sensación de inquietud y desasosiego que, curiosamente, no tiene su origen en los párrafos más severos, en los que, lejos de triunfalismos facilones y vacuas esperanzas, la canciller alemana ha mentalizado a la población para seguir afrontando con rigor, responsabilidad y disciplina un segundo año de pandemia que seguirá siendo «muy duro». Tampoco fue su llamamiento a «tomarnos un momento para guardar luto», ni su augurio sobre la batalla de la recuperación económica, que está todavía por librar. Las palabras que han causado más desazón fueron las que Merkel pronunció tras pedir licencia para «una apreciación muy personal» y se refirió a… Ver Más