Efectivamente, el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, señaló ayer que «las autoridades locales actúan en el marco de sus prerrogativas y lo entendemos perfectamente». Sin embargo, la orden partió del Ministerio de Defensa, en donde todavía no ha habido reacción a la decisión de cancelar los desfiles en estos 17 entes territoriales de Rusia.
En otras ciudades, por ejemplo en Volgogrado (la antigua Stalingrado), se llevarán a cabo paradas castrenses, pero sin espectadores. La idea de celebrar el desfile el 24 de mayo fue del presidente Vladímir Putin y ha sido muy criticada por la oposición, que considera que la pandemia no ha remitido todavía y existe el peligro de un rebrote.
Por la televisión
Moscú, en donde el desfile tendrá como de costumbre el imponente escenario de la Plaza Roja, se ajustará a un formato parecido al de siempre, aunque el alcalde de la ciudad, Serguéi Sobianin, ha llamado a la ciudadanía a quedarse en casa y contemplar el espectáculo a través de la televisión. El Kremlin está de acuerdo con el llamamiento de Sobianin.
Mientras tanto, la capital rusa da hoy un paso más en la desescalada con la apertura de las terrazas de bares, cafés y restaurantes. Empiezan a funcionar también los dentistas, las bibliotecas, algunos museos, el zoológico y se podrá asistir a las competiciones deportivas, siempre y cuando en las tribunas no haya más de un 10% del aforo. Moscú registra ya más de 208.000 contagios por coronavirus y casi 3.400 fallecimientos. En el conjunto del país, la cifra de infectados se aproxima a los 550.000 y el de muertos supera los 7.000.



