Alemania se sirve del mismo método empleado por el Reino Unido para hacer llegar armas pesadas a Ucrania: un intercambio acordado en su caso con Polonia. El Ministerio de Defensa polaco ha confirmado que el Reino Unido está enviando tanques Challenger 2 a Polonia para sustiuir los tanques T-72 que Polonia enviará por su parte a Ucrania.
El canciller Scholz espera así aliviar la presión, tanto internacional como interna, para que Alemania apoye a Ucrania con armamento pesado. Esta presión llevó ayer a Scholz a anunciar futuros envíos de material bélico pesado directamente de fábrica. «Las posibilidades de la ‘Bundeswehr’ (Ejército Federal alemán) de aportar más armas de su propio arsenal están prácticamente agotadas. Pero enviaremos todo lo que se pueda poner a disposición, como armas antiracimo, minas y municiones para el artillería», dijo Scholz en una entrevista con Der Spiegel, «hemos elaborado en diálogo con la industria alemana y en contacto con el Ministerio de Defensa ucraniano una lista de material militar que se puede entregar rápidamente y esos suministros de armamento los pagaremos nosotros».
Da estos tímidos pasos preocupado por no tomar decisiones que puedan ser utilizadas por Moscú como excusas para ampliar la guerra y porque «no existe un manual para esta situación en el que se pueda leer desde qué punto se contemplará a la OTAN como parte de la guerra». «El manual se escribe a diario y aún se esperan algunas lecciones. Por eso es importante que reflexionemos en cada paso sobre cómo evitar una escalada que implique a la OTAN. Por eso no miro las encuestas ni me dejo irritar por gritos estridentes».
Modernizar los ejércitos
Ante las críticas por estar enviando a Ucrania material militar viejo y prácticamente desclasificado, al tiempo que se modernizan los ejércitos europeos, Scholz ha respondido que no tendría sentido enviar material bélico pesado y sofisticado que los soldados ucraniano no sabrían utilizar y que es necesario proporcionar, en cambio, equipos de este tipo, como tanques y otros vehículos blindados desarrollados por la ex Unión Soviética, con los que los militares ucranianos están familiarizados. «Material militar que pueda utilizarse sin una larga instrucción, sin mayor logística y sin necesidades de soldados de nuestros países para manejarlo o adiestrar a los ucranianos», explica.



