Un gobernador protagoniza la tercera visita de EE.UU. a Taiwán en lo que va de mes

La reacción furibunda de China a la visita de Nancy Pelosi a Taiwán a comienzos de este mes no ha detenido los viajes de delegaciones estadounidenses a la isla, que Pekín considera dentro de su soberanía. El viaje de la presidenta de la Cámara de Representantes -la segunda en la línea de sucesión del presidente de EE.UU., Joe Biden, tras la vicepresidenta, Kamala Harris- fue seguido la semana pasada de una visita de una delegación de legisladores, encabezada por el senador demócrata Ed Markey. Y este lunes se produjo el tercer desembarco de políticos estadounidenses en el país en lo que va de mes: el gobernador de Indiana, Eric Holcomb, en una visita de corte económico y centrada en uno de los sectores estratégicos de la economía de Taiwan y de su relación con EE.UU.: los semiconductores . Holcomb tuvo un encuentro con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, que aseguró que «la seguridad económica es un pilar importante de la seguridad nacional y regional» y que «Taiwán está preparada para fortalecer la cooperación con socios democráticos en la creación de cadenas de suministro de los chips para la democracia». Esos ‘chips para la democracia’ son los semiconductores, fundamentales para sectores como el del automóvil o la electrónica de consumo. Los problemas en la cadena de suministro que sufre la economía global desde el año pasado, en parte por los problemas de producción y distribución por las restricciones sanitarias en China, han provocado turbulencias e inseguridad en esos y otros sectores. Noticia Relacionada estandar Si Los semiconductores taiwaneses, en el punto de mira de Pekín Pablo M. Díez La isla controla el 65% del mercado mundial de esta industria tecnológica EE.UU. ha buscado responder a esos problemas con la creación de una ley que subsidia la industria de semiconductores y con fortalecimiento de la cooperación con Taiwán , el mayor productor mundial después de China. Holcomb tuvo encuentros con líderes de esa industria en Taiwán y presidió la firma de un acuerdo entre la Universidad de Purdue (la más importante de Indiana) con la compañía Wistron para cooperación tecnológica. El pasado junio, ese centro universitario llegó a otro acuerdo con otra compañía, Media Teo, para crear un centro de diseño en Indiana. «Queremos acabar con los quebraderos de cabeza de las cadenas de suministro y convertirlos en beneficios. Creo que la mejor manera de conseguirlo de forma rápida y más resistente es haciéndolo juntos», dijo Holcomb. Maniobras militares El viaje de Pelosi fue respondida por China con las mayores maniobras militares de su historia en las inmediaciones de Taiwán, con buques militares cerca de sus aguas territoriales y aviones que invadieron su espacio aéreo. Era la visita de mayor rango por parte de un representante en 27 años y añadía tensión a las relaciones, cada vez más agrias, entre Washington y Pekín. Biden desaconsejó el viaje y su homólogo chino, Xi Jinping, le pidió que lo impidiera. Pero Pelosi, una demócrata veterana y en la recta final de su carrera política, optó por llevarlo a cabo, para satisfacción de los políticos estadounidenses, también los republicanos, más combativos con China. El ministerio de Exteriores de China protestó por la visita de Holcomb: «China siempre se opone con firmeza a que EE.UU. lleve a cabo relaciones oficiales con Taiwán en cualquier forma o bajo cualquier pretexto»; dijo en un comunicado. Frente a esas amenazas y ejercicios militares , Taiwán siempre ha optado por buscar fortalecer sus relaciones con su principal aliado, EE.UU. «En este momento, los aliados democráticos deben estar juntos e impulsar la cooperación en todas las áreas», dijo Tsai a Holcomb. La semana pasada, EE.UU. y Taiwán iniciaron negociaciones formales para la firma de un tratado comercial y de un pacto de inversión, que debería cerrarse este otoño.