Huelga nacional en los transportes y servicios públicos, la sanidad, la educación, la distribución de gas y electricidad, más de doscientas manifestaciones en toda Francia , en la segunda jornada de protestas masivas, este martes, contra el proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones propuesto por el Gobierno de Emmanuel Macron. La primera jornada de protestas, el pasado día 19, movilizó de 1 a 2 millones de manifestantes en toda Francia, que estuvo parcialmente paralizada durante muchas horas en todos los servicios públicos. Los sindicatos y partidos de izquierda esperan una movilización mayor este martes. La extrema derecha también ha pedido la participación en huelgas y manifestaciones. Las previsiones oficiales temen muchas perturbaciones en transportes públicos (trenes, metro, autobuses), en todos los servicios públicos, sanidad, enseñanza, funcionarios de todos los ministerios. Las alcaldías de París y varias capitales de provincias se han unido a la protesta, sumándose a la jornada de lucha. Noticia Relacionada estandar Si ¿A qué edad se jubilan? Claves para comprender el proyecto de reforma de las pensiones en Francia Juan Pedro Quiñonero Cientos de miles de personas han protestado este jueves contra el proyecto estrella de Macron Cortes aleatorios Las huelgas en las refinerías y centros de distribución de gas y electricidad pudieran tener una cierta gravedad . Desde hace días, los sindicatos del sector han multiplicado los cortes aleatorios: cortes imprevistos, de una o dos horas, en barrios acomodados, residencias privilegiadas, acompañados de gas y electricidad gratuitas en barrios modestos, residencias o lugares escogidos. El proyecto de Ley de la reforma llegó el lunes a la Asamblea Nacional, donde la oposición de izquierdas, derecha, extrema izquierda y extrema derecha, ha presentado varios millares de enmiendas, para intentar bloquear el proyecto. Los sindicatos, por su parte, reclaman la retirada pura y simple del proyecto y amenazan con proseguir su guerra callejera hasta la retirada final del proyecto. Se trata de una batalla de gran calado para el futuro de la Presidencia de Macron , que ya se vio forzado a retirar un primer proyecto de reforma presentado en 2017. Ambiciones recortadas Tras la gran crisis social de los chalecos amarillos y la crisis sanitaria mundial del Covid, entre 2017 y 2020, Macron ha recortado muy mucho sus ambiciones reformistas, presentado un segundo proyecto mucho menos ambicioso , también rechazado por los sindicatos, que rechazan los dos puntos capitales de la reforma: elevar la edad de jubilación a los 64 años, con 43 años de cotización para cobrar la pensión máxima. Se trata de una batalla de gran calado para el futuro de la Presidencia de Macron, que ya se vio forzado a retirar un primer proyecto de reforma presentado en 2017 En Francia, hay más de 40 modelos de jubilación, públicos y privados. Macron aspiraba a unificar ese arcoíris de pensiones muy distintas. Ha renunciado, cuando los trabajadores de muchos servicios públicos pueden jubilarse entre los 58 y los 60 años . Los sindicatos estiman que instaurar la jubilación a los 64 años es un proyecto intolerable. En su discurso a la Nación de finales de año, Macron afirmó que los franceses debían trabajar más para poder asegurar su modelo social. Los sindicatos consideran infumable trabajar hasta los 64 años. Hasta hoy, una mayoría social muy amplia dice apoyar las protestas sindicales. El incierto futuro del enfrentamiento en curso será decisivo para la empantanada Presidencia de Macron.



