Decía Marx, pero Karl, no Groucho, que la historia se repite siempre dos veces: primero como tragedia y luego como farsa. Cierto o no, eso es lo que está a punto de ocurrir en Filipinas, que el lunes celebra elecciones generales. Treinta y seis años después de la Revolución del Poder Popular que derrocó al dictador Ferdinand Marcos, quien dirigía bajo la ley marcial una de las autocracias más crueles y cleptócratas del mundo, el favorito es, sorprendentemente, su hijo, apodado Bongbong.
A sus 64 años,
Ferdinand Marcos Jr
. se prepara para llevar de nuevo a su familia al Palacio de Malacañán. De allí huyeron a la carrera, pero con las maletas llenas de dinero y joyas, el 25 de febrero… Ver Más



