«Desde que comenzó la crisis hemos observado campañas de spam, «phishing» y «ransomware» con la temática del virus dirigido a empresas y sectores de todo el mundo. La razón es el incremento del tráfico en internet, las consultas online y del teletrabajo, lo cual multiplica las posibilidades de los ciberdelincuentes para encontrar vulnerabilidades por donde atacar», explica a ABC Susana del Pozo, directora de seguridad de IBM en España, Portugal, Grecia e Israel.
La experta destaca que, teniendo esto en cuenta, «los datos clínicos y los informes de los pacientes de los centros de salud y hospitales se convierten en un blanco perfecto para la extorsión en las circunstancias que atravesamos. Los atacantes pueden estar interesados en acceder a la información sensible sobre los pacientes, informes sobre tratamientos, o también impedir que los profesionales sanitarios utilicen los sistemas informáticos que usan a diario, paralizando aún más los servicios sanitarios».
Según recoge IBM, el ataque más extendido contra centros sanitarios es el «ransomware». Un tipo de virus que es capaz de cifrar la información y secuestrar equipos. El objetivo que persiguen los criminales detrás de este ataque es que la víctima ceda al chantaje y pague una suma de dinero a cambio de recuperar el control. En el estudio se señala que la mitad de las causas de las brechas producidas en este sector corresponden a acciones malintencionadas, como podría ser un ataque de este tipo, frente a un 23% de fallos técnicos y un 27% de errores humanos. Asimismo, el sector sanitario tardó de media 329 días en identificar y contener una brecha de datos, el mayor tiempo promedio en comparación con otras industrias.
Para 2021, año en el que el teletrabajo va a seguir presente, igual que la Covid-19, la directora de seguridad de IBM espera que la tendencia de ataques contra centros sanitarios siga al aza: «Mientras la pandemia siga siendo una de las mayores preocupaciones a nivel global, creemos que la ciberdelincuencia seguirá atacando al sector sanitario. Teniendo en cuenta que la mayoría de las empresas mantendrá la modalidad de trabajo en remoto, y que en muchas ocasiones es el fallo humano el que autoriza el acceso a los ciberdelincuentes, se espera que se sofistiquen los ataques de «phishing» y «ransomware» con este objetivo».
