Del pelotazo de 2021 a la caída: ¿qué va a pasar con los NFT en el futuro?

Prometía convertirse en una de las grandes revoluciones tecnológicas y artísticas de los últimos años, sin embargo, parece que la burbuja ha comenzado a desinflarse. Después de un 2021 en el que los NFT (token no fungibles, por sus siglas), esa suerte de contrato blockchain que te convierte en propietario de un bien digital intangible, despuntaron, en este 2022 su valor cae mientras que la incertidumbre sobre su futuro crece.

Y es que venimos de donde venimos, de un negocio superior a los 40.000 millones de dólares solo en 2021. De precedentes como los 70 millones pagados por una obra de arte plenamente digital, o de los más de cinco por los que se cerró la puja del mismo código fuente de Internet. Y la lista sigue: cromos, página original de Wikipedia, tebeos, sellos. Casi todo aquello que es susceptible de ser digitalizado.

A finales del pasado marzo, ‘Bloomberg’ se hacía eco de un estudio de Nansen, firma especializada en el análisis del mercado cripto, en el que se apuntaba que un tercio de los NFT que se están comercializando a través de Opensea, el principal mercado de este tipo de tecnología, no valen nada. Además, algunos de los que alcanzaron cifras altas en subasta hace cosa de un año han perdido en 2022 buena parte de su valor. Ese es el caso del primer tuit publicado en Twitter por su cofundador y exdirector ejecutivo, Jack Dorsey.

De 5 millones a unos cuantos dólares

Sina Estavi, dueño de este bien desde el año pasado previo pago de casi 3 millones de dólares, volvió a ponerlo en subasta el pasado abril esperando que alcanzase un precio próximo a los 50 millones. Las ofertas más altas ni siquiera alcanzaron los 10.000 dólares, por lo que el inversor cripto ha preferido mantenerlo por el momento.

Como explica a ABC Pavel Sidorenko, profesor e investigador de la faculta de Empresa y Comunicación de la Universidad Internacional de La Rioja, hay varias razones que pueden explicar la caída de los NFT. Juntas, han terminado formando «una tormenta perfecta». «La oferta ha crecido mucho, ya que hubo mucho entusiasmo desde muchos sectores. También se han ido desarrollando amenazas y lugares fraudulentos en los que, aparentemente, se comerciaba con NFT y estaban destinados a robar a los usuarios», señala el docente.

Sidorenko también llama la atención sobre el daño causado por las falsificaciones. La propia OpenSea reconocía en enero que el 80% de NFT acuñados de forma gratuita acuñados con su herramienta son falsos o están plagiados. Hasta se ha llegado a crear una guía destinada hacer valer los derechos de autor en los mercados de token no fungibles y denunciar las infracciones.

El docente, además, destaca el problema de la especulación: «Muchas tiendas han tendido a inflar los precios para sacar mayores beneficios. Todo esto ha terminado afectando a la tecnología».

«El crecimiento no era sano»
Mario Fueyo, cofundador y director del ‘marketplace’ NFTespaña, explica a este diario que hay otras razones detrás del problema; aunque reconoce que «hay muchos proyectos NFT que directamente son basura que se querían subir a la ola». En concreto, el empresario apunta a la situación económica actual y a la incertidumbre provocada, en parte, por la guerra de Ucrania: «La crisis que se viene, con los mercados tradicionales por los suelos, lo está arrastrando todo».

Fueyo espera que con los NFT ocurra lo mismo que con la burbuja de las empresas ‘puntocom’ hace algo más de dos décadas y, finalmente, terminen sobreviviendo solo los proyectos NFT que tengan sentido y ofrezcan algo diferente. «El crecimiento desde mitad de pandemia no era sano. Comenzamos a ver que cada vez aumentaban más los proyectos que no aportaban nada. Ningún valor o beneficio. Hace falta una limpieza en el mercado».

Sobre el futuro del mercado, Fueyo señala que dependerá mucho de cómo se desarrolle «la situación económica y la crisis que pueda venir»: «En el medio plazo, en unos cuatro años, espero que se alcance una adopción muy importante. En parte gracias al reglamento Mica, de la Unión Europea, que podría entrar en vigor en 2024 y permitirá que toda la tecnología detrás de las criptomonedas y los NFT esté regulada».

El directivo, efectivamente, se muestra confiado con la tecnología, a la que considera «el futuro», aunque reconoce la importancia de que el usuario tenga mucho cuidado si se decide a invertir. «Antes de nada, debes estudiar el proyecto que te interesa. También hay que invertir dinero que te puedas permitir perder».