De 32 años y procedente de Arizona, Jake Agneli fue uno de los protagonistas de la jornada. Vestido de búfalo, con un gorro de donde salían dos grandes cuernos, la cara pintada y el torso desnudo y cubierto de tatuajes, el joven es un conocido activista de extrema derecha, muy activo en internet. Como defensor de la teoría de conspiración QAnon, Agneli sostiene que la cúpula demócrata lleva en secreto una red de tráfico sexual infantil, que estaría dirigida por los Clinton.
«Enviado de Q.»
No es la primera vez que Agenli se deja ver en un acto del todavía presidente Trump, pues ha participado en otras concentraciones para demostrarle su apoyo y hablar sobre QAnon. Así ocurrió el pasado febrero, cuando preguntó a otros partidarios de Trump reunidos en Phoenix, Arizona, si conocían la teoría, presentándose como un «enviado de Q.», el líder del grupo, informa el medio «azcentral.».
En su mayoría seguidores de Trump, los defensores de QAnon suelen realacionarse a través de internet, que se ha convertido en el medio idóneo para cultivar este tipo de obsesiones. Por su parte, Trump, que ha querido presentar toda su Administración como un desafío al «establishment» político del país, se ha beneficiado de las ideas de estos movimientos. En unas declaraciones, el republicano que dijo que no conocía al grupo, pero sí alabó su labor, sin llegar a desmentir sus acusaciones contra los demócratas.



