«Nuestros hallazgos sugirieron que el consumo moderado de café y té por separado o en combinación se asoció con un menor riesgo de accidente cerebrovascular y demencia» declaran los investigadores.
Para realizar el estudio, Yuan Zhang y su equipo de la Universidad Médica de Tianjin (China), hicieron un seguimiento a 365.682 participantes del Biobanco del Reino Unido, durante al menos 10 años.
Los participantes en la investigación eran personas sanas de 50 a 74 años, que auto-informaron de su consumo de café y té.
Durante el período de estudio, se detectó que 5.079 participantes desarrollaron demencia y 10.053 experimentaron al menos un accidente cerebrovascular.
El Biobanco del Reino Unido refleja una muestra de personas relativamente sana en relación con la población general, lo que podría restringir la capacidad de generalizar estas asociaciones.
Además, en el total, hubo pocas personas que desarrollaron demencia o accidente cerebrovascular, lo que puede dificultar la extrapolación precisa de las tasas a poblaciones más grandes.
Por último, los autores añaden que sus hallazgos sugirieron que el consumo moderado de café y té por separado o en combinación se asoció con un menor riesgo de accidente cerebrovascular y demencia.

