De hecho, poco después de conocerse la propuesta, tanto Cáritas como Oxfam denunciaron el pacto, que consideraron que cedía a la presión y el sentimiento contra los migrantes que ha surgido en algunos países europeos durante los últimos años.
Hace un lustro, fueron sobre todo los países de Visegrado, un grupo integrado por Polonia, Hungría, la República Checa y Eslovaquia, los que se mostraron menos dipuestos a aprobar la acogida de solicitantes de asilo, una medida de solidaridad ante la que expresaron su rechazo. Aunque las cifras de migrantes irregulares que intentan alcanzar las fronteras de Bruselas han caído desde entonces, pasando de los 1,9 millones de personas de 2015 frente a las 142.000 de 2019, el pacto migratorio propuesto hoy recoge las inquietudes de entonces.
Preexamen en las fronteras
Uno de los pilares de la propuesta consiste en dotar a la UE de procedimientos más efectivos para controlar las fronteras exteriores e incluye por primera vez una «evaluación previa» de los migrantes que cruzan de manera irregular o han sido desembarcados tras una operación de búsqueda y salvamento en el mar. Serán identificados, se llevarán a cabo los controles de seguridad y sanitarias, se les tomarán las huellas dactilares y serán registrados en la base de datos Eurodac (de huellas dactilares) para gestionar la inmigración irregular.
Ese examen servirá para decidir si deben seguir un procedimiento normal de solicitud de asilo o un procedimiento fronterizo, que se aplicará cuando hay pocas posibilidades de que pueda pedir protección internacional, lo que agilizará los retornos. A la vez se incluirá un mecanismo de control para evitar las devoluciones en caliente.
Opciones de solidaridad «flexibles»
El esperado paquete de medidas introduce un mecanismo de solidaridad que se activará cuando un país esté bajo «presión» o en una situación de «emergencia». Si un país sufre «presión» migratoria, algo que evaluará Bruselas, se activará el mecanismo que obligará al resto de Estados miembros a elegir entre acoger a una parte de los migrantes, participar en las devoluciones o implicarse con un apoyo operativo, por ejemplo financiando la construcción de un campo de refugiados.
En el caso de los migrantes rescatados en el mar, se procederá a acoger a quienes necesiten protección, sobre la base de un sistema de contribuciones nacionales basado en aportaciones voluntarias.
Posible emergencia
El nuevo mecanismo también servirá para las situaciones de «emergencia», por ejemplo si se repitiera una crisis como la de 2015, pero en ese caso funcionará de manera más contundente y con otros plazos para adaptarse mejor a esas necesidades.
El denso paquete presentado hoy incluye ideas nuevas, en particular los llamados «retornos patrocinados», en los que podrán participar los países que no quieran acoger migrantes pero deseen ayudar en las devoluciones. Podrá consistir en organizar vuelos de retorno o en llevar a cabo los contactos diplomáticos necesarios para facilitar las devoluciones de migrantes, lo que se llevará a cabo directamente entre los Estados y sin intervención de la Comisión.
Vías legales
La propuesta también incluirá la creación de vías legales de entrada e impulsar los reasentamientos de personas que ya disfrutan de protección internacional pero se encuentran fuera de la UE. Además, se buscarán «asociaciones» con países terceros para permitir el acceso de personas que se ajusten a las necesidades laborales y de competencias en el mercado europeo.
«Hoy proponemos una solución europea para restablecer la confianza entre los Estados miembros» y para recuperar la confianza de los ciudadanos europeos en «nuestra capacidad de gestionar la migración como Unión», dijo Von der Leyen en una declaración.
La presidenta de la Comisión opinó que la propuesta es un «acercamiento pragmático y realista» a un fenómeno «complejo» y que «ha llegado el momento de afrontar el reto de gestionar la migración de forma conjunta, con equilibrio entre solidaridad y responsabilidad». Por su parte el vicepresidente de la Comisión y responsable de Promoción del Estilo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, aseguró que la propuesta «cristaliza» las sensibilidades de los países de la Unión, con cuyos responsables han mantenido extensos contactos en los meses precedentes.
Próximos pasos
El Parlamento Europeo y el Consejo deberán examinar y dar el visto bueno a la propuesta para que pueda entrar en vigor.
Bruselas confía en que antes de fin de año pueda haber un acuerdo político sobre los principios del Reglamento de gestión del asilo y la migración y que se puedan adoptar el Reglamento sobre la Agencia de Asilo de la UE y el de Eurodac.
