El incidente comenzó el sábado por la mañana, durante un servicio religioso de ‘shabat’, la festividad semanal judía, en la sinagoga Beth Israel de Colleyville, una localidad a unos 25 kilómetros de Fort Worth, una de las principales ciudades de Texas.
En una retransmisión por Facebook del servicio religioso, que fue retirada poco después, se pudo escuchar al sospechoso hablar de forma enérgica, a veces a los gritos, con alguien a través de su teléfono y con afirmaciones espeluznantes: «No llores por mí, voy a morir». También dijo «las cosas están mal en América».
El hombre secuestró a cuatro personas, incluido el rabino de la sinagoga, Charlie Cytron-Walker. El incidente motivó un cerco policial, la intervención de negociadores del FBI y la llegada de fuerzas de seguridad de asalto. El sospechoso tenía una exigencia fundamental: la liberación de la terrorista paquistaní Aafia Siddiqui, a quien calificó como su «hermana» y que cumple condena cerca de allí, en una prisión federal de Fort Worth. Advirtió a la policía de que estaba armado y en posesión de bombas.
A última hora de la tarde, el sospechoso liberó a uno de los cuatro secuestrados. Y, por la noche, la policía montó una operación de asalto que acabó con la liberación de los otros tres rehenes y la muerte del secuestrador. El hombre había amenazado con matar a todo el mundo si la policía irrumpía en el secuestro.
La identidad del sospechoso no se conocía en el momento de escribir esta nota. Un abogado de Siddiqui aseguró que en cualquier caso no era hermano de su cliente y añadió que su familia condenaba el acto «atroz« que había cometido. Siddiqui, una neurocientífica formada en universidades prestigiosas de EE.UU., fue detenida en 2008 en Afganistán, acusada de pertenecer a Al Qaida, y condenada en 2010 a 86 años de prisión por disparar con un rifle a autoridades estadounidenses.
Los incidentes violentos y atentados en sinagogas se han intensificado en los últimos años en las sinagogas de EE.UU. El más grave fue en Pittsburgh en 2018, cuando murieron once personas en un ataque a un templo judío. De hecho, este mismo verano, la sinagoga donde sucede el secuestro recibió formación para casos como este por parte de la organización Secure Community Network, que asesora a organizaciones judías para casos de ataques violentos.



