Entre los detenidos e investigados, hay empresarios, políticos locales y profesionales liberales en varios sectores. Cabe destacar el arresto de algunos de los jefes mafiosos y subalternos del clan Anello, de la provincia de Lamezia Terme, que gestionaban un enorme tráfico de drogas. Por sus relaciones con la mafia ha sido detenido Francesco Antonio Stillitani, ex alcalde de Pizzo, que en el pasado fue dos veces consejero regional de Transporte y Trabajo.
Armas y dinero
El clan de los Anello podía contar con una considerable «potencia de fuego», según la policía, hasta el punto de que se ha secuestrado entre Calabria y Suiza un auténtico «arsenal» compuesto por rifles, kalashnikovs y pistolas de diferentes calibres, además de munición La operación es fruto de años de trabajo. Ha permitido el secuestro del «tesoro» de clan, por un valor estimado de más de 169 millones de euros, que consta de 124 terrenos, 116 locales, 26 sociedades, 19 empresas individuales, 84 vehículos, 2 motocicletas y varias cuentas bancarias.
La ministra del interior, Luciana Lamorgese, ha celebrado este éxito policial, que muestra una vez más que la mafia no conoce fronteras, según Lamorgese. En esta época de crisis por el coronavirus, las mafias, en particular la Ndrangheta que cuenta con gran liquidez, intenta hacerse con empresas en dificultades económicas. A este respecto, el fiscal Gratteri, que coordinó la operación, manifestó recientemente a ABC: «El gran objetivo de las mafias con la usura no es el de enriquecerse a través de ese medio, sino conseguir que al final el comerciante o el empresario al que se prestó el dinero se vea obligado a ceder su negocio. De esta forma, las mafias mantendrán esa actividad comercial, pero la utilizarán para reciclar el dinero sucio procedente, por ejemplo, del tráfico de cocaína».
