Jandan ha agregado que la preocupación en torno a su estado de salud se ha incrementado desde principios de esta semana. Sotudé, de 57 años, inició su huelga de hambre para protestar por las condiciones de encarcelamiento de los presos políticos en Irán a pesar de la pandemia de Covid-19.
Fue condenada en 2018 a siete años de prisión por «propaganda subversiva», según la versión oficial. Su marido sostiene que la pena es de 33 años y medio de cárcel y 148 latigazos, extremo ni confirmado ni desmentido por las autoridades.
Permisos temporales solo a presos comunes
Decenas de miles de presos han recibido permisos temporales para salir de la cárcel debido a la epidemia de coronavirus, pero no se han podido beneficiar de estas medidas ni Sotudé ni otros activistas políticos y de Derechos Humanos. Más de 22.000 personas han muerto por el coronavirus en Irán desde el inicio del a pandemia.
