Las recomendaciones de las enfermeras para combatir la alergia primaveral

La primavera, para muchas personas, viene acompañada de estornudos, picos de nariz, conjuntivitis… Es lo que se conoce coloquialmente como alergia primaveral, que no es más que alergia al polen. Es una reacción que genera nuestro organismo al percibir una sustancia como nociva. Al entrar en contacto con el organismo se pone en marcha una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta de distintas formas en nuestro cuerpo.

Los síntomas asociados a las alergias primaverales son muy variados, ya que afectan a diferentes partes del cuerpo como la nariz, los ojos, la garganta y los pulmones. Es muy importante acudir a especialistas y no automedicarse, además de seguir otras recomendaciones durante los meses más duros de alergia. Entre otros aspectos, habría que evitar las salidas al campo y las actividades al aire libre, consultar los niveles de polen, cerrar las ventanas de casa o ducharse y cambiarse de ropa al llegar a casa.