Los arcos dorados

Desde que Rusia invadió Ucrania el pasado 24 de febrero, se estima que la UE ha pagado a Moscú más de 47.000 millones de euros por petróleo y gas. Cantidad astronómica que ilustra la contradictoria tesitura occidental: respaldar y ayudar al Gobierno de Kiev mientras simultáneamente se sufraga las ambiciones imperiales de Vladímir Putin para unificar bajo una misma bandera el ‘Russkiy Mir’ o Mundo Ruso.

Con diferentes niveles de respaldo, la Unión Europea quiere recortar a un mínimo su multimillonaria financiación del Kremlin. Y en la sexta ronda de sanciones consensuada por Bruselas se incluye la costosa prohibición de importar petróleo de Rusia. Un embargo posible gracias a la reducción acelerada y significativa de la dependencia de Alemania del petróleo… Ver Más