Así lo ha decidido la jueza la británica Vanessa Baraitser. Ahora el Gobierno de EE.UU. dispone de 14 días para recurrir el fallo. Por su parte, la defensa de Assange ha solicitado su libertad provisional bajo fianza, sin embargo, Baraitser ha ordenado que permanezca recluído en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh.
Washington lo reclama por 18 delitos de espionaje e intrusión informática castigados allí con hasta 175 años de cárcel. La decisión del tribunal llega tras la celebración de un juicio de cuatro semanas, en el que declararon numerosos testigos de la defensa del activista, que rechazan su entrega.
Estados Unidos pide la extradición de Assange para juzgarle por haber conspirado presuntamente con el exsoldado estadounidense Bradley Manning (hoy Chelsea Manning) en 2010 y, ahora, también con otros «hackers» entre 2007 y 2015 para obtener y publicar ilegalmente información secreta en su portal.
El fundador de Wikileaks fue arrestado en abril de 2019 en la Embajada de Ecuador en Londres, donde permanecía refugiado desde 2012 para evitar ser extraditado inicialmente a Suecia, donde tenía pendiente una investigación por presuntos delitos sexuales.



