Vacunación en anillo, la táctica que ayudó a erradicar la viruela

La vacuna contra la viruela del mono llegará a España en los próximos «días o semanas». Así lo confirmó este pasado miércoles la ministra de Sanidad, Carolina Darias, que concretó que, ante la producción limita de dosis, estas se repartirían «de manera proporcional» entre los diferentes estados.

Será la vacuna Imvanex, de tercera generación y fabricada por los laboratorios Bavarian Nordic, la que se inyectará para paliar el contagio y los efectos de esta enfermedad, que supera los 51 casos en la Comunidad de Madrid. Al contrario que su antecesora, esta no deja cicatriz.

Así, nuestro país seguirá los pasos de Reino Unido, que ya empezó a inocular la vacuna con los contactos estrechos de las personas infectadas. Esta estrategia, conocida como «vacunación en anillo», sirvió para
erradicar definitivamente la viruela

a finales de los años 70. Además, es el sistema que están empleando también países como Dinamarca, Francia y Alemania, que han anunciado la compra de miles de dosis al único fabricante europeo.

Pero ¿en qué consiste exactamente la vacunación en anillo? ¿Por qué es tan efectiva para rebajar los efectos de la viruela? ¿Cómo acabó esta estrategia de vacunación con la viruela en el último brote endémico de 1977?

¿Qué es la vacunación en anillo?
La vacuna de la viruela del mono lleva en boca de todos desde que se alertó de los primeros contagios a nivel mundial. Aunque por el momento los expertos han incidido en la escasa gravedad de la enfermedad, lo cierto es que muchos ya aconsejan llevar a cabo lo que denominamos «vacunación en anillo» en lugar de una vacunación masiva.

Esta vacunación en anillo es, también, la última propuesta de la Comunidad de Madrid para evitar la transmisión del virus de la viruela del mono en nuestro país. Esta región es, de momento, la más afectada del mundo, superando los 51 casos positivos, algo que quieren evitar que siga aumentando.

Esta estrategia de vacunación consiste en inmunizar a los contactos estrechos de un paciente que haya contraído la enfermedad dentro de los cuatro días posteriores al primer contacto entre ambos. De esta manera, cuando el paciente aún no ha notado los primeros síntomas de la enfermedad, se podría conseguir paliar los efectos adversos de la viruela del mono.

Con esto, se genera un «anillo» de personas inmunizadas, de manera que se evitaría la transmisión. Este método de inoculación de la vacuna fue utilizado con éxito para erradicar el último brote endémico de la viruela, sufrido en Somalia en el año 1977.

Además, desde la Agencia de Salud Pública del Reino Unido (UKHSA), también han querido recomendar la vacuna para el personal sanitario y los enfermos vulnerables con la intención de minimizar la gravedad de la enfermedad en caso de contagio.