El presidente ucraniano habló sobre los 13 días que han pasado desde el inicio de «una guerra que no comenzamos» y que amenaza a los ucranianos con perder lo que tienen, algo que no desean que suceda, al igual que los británicos no querían perder a su país cuando fue atacado por los nazis. Tras reconocer el esfuerzo «heroico» que está haciendo su gente para combatir contra las fuerzas rusas, hizo referencia al espíritu de Winston Churchill, y declaró que su pueblo peleará «en los bosques, en los campos, en las costas, en las calles». «No nos rendiremos», afirmó.
Tras el discurso, el primer ministro británico, Boris Johnson, elogió sus palabras y la firmeza con la que su homólogo ucraniano y su pueblo están defendiendo la «democracia» y la «libertad». El ‘premier’ prometió que seguirá presionando por todos los medios a su alcance -humanitarios, diplomáticos y económicos- para garantizar que Ucrania vuelva a ser libre.



