Al conocerse la contaminación de Prudhomme, Castex hizo público su deseo de someterse a una prueba-análisis «inmediatamente», a primera hora de la tarde del martes. Según un portavoz oficial del jefe de gobierno, Castex y Prudhomme llevaban máscara y respetaron los gestos y distancias de rigor.
Desde Biscarrosse, en las Landas, entre Burdeos y la frontera española, Castex se ha declarado voluntarioso y optimista: «Me encuentro en plena forma. Y continuaré a ejercer mi función, respetando las reglas sanitarias básicas, de manera escrupulosa».
Castex debe participar el miércoles en un semanario gubernamental para abordar graves problemas de seguridad nacionales. Emmanuel Macron no ha excluido que ese seminario sea aplazado o se celebre en forma de teleconferencia, para respetar las normas sanitarias de rigor, en caso de infección de un próximo.
