El Ejército de Israel entonó el ‘mea culpa’ y asumió la responsabilidad de la muerte a tiros de los tres rehenes que habían logrado escapar de las manos de Hamás . La noticia reactivó las protestas lideradas por las familias de los más de cien cautivos que quedan en Gaza, que se echaron a las calles de Tel Aviv y Cesárea, a las puertas de la residencia de Benjamín Netanyahu, para pedir al gobierno que retome la negociación y priorice el retorno de los suyos a casa sanos y salvos. El jefe del ejército, Herzi Halevi, reconoció que «los tres rehenes hicieron todo lo posible para que les reconociéramos, iban a pecho descubierto para que no sospecháramos que llevaban una… Ver Más