La pregunta es obvia: ¿cumple con el objetivo de sustituir al portátil? La respuesta es algo más compleja. Pero se puede resumir en un “depende”. Depende del uso que se le vaya a dar. Porque el dispositivo tiene argumentos para conquistar a un determinado público, pero es cierto que algunas tareas pueden generar dudas. Con ella, el usuario puede bosquejar y dibujar con distintas herramientas de dibujo y edición. El resultado es fantástico.
Con el lápiz óptico, que la marca lo denomina S Pen, se consigue un rendimiento muy bueno. La sensibilidad y manejo del accesorio apenas tiene pegas. Presionas un poco más fuerte, lo desplazas, escribes. Salvo algunos matices, está a la altura de lo conseguido por Apple en el iPad Pro. Es un accesorio imprescindible. Mediante un sistema de anclaje magnético se puede guardar discretamente. Pero puede ser una solución algo inestable ante las pérdidas. El mecanismo sirve para recargar su batería.
El dispositivo es, sin embargo, conservador en su esencia respecto a su predecesor. No se encontrará el usuario con grandes cambios. Pero reúne muchas de las características apropiadas que le sitúan en un rango avanzado. Su pantalla, una pantalla sobresaliente, alcanza una diagonal de 12.4 pulgadas y una resolución de 1.752 x 2.800 píxeles. Su nivel de brillo también da buena nota. Esto se traduce en que el panel, de tipo OLED, reproduce los contenidos con gran calidad (aunque los colores algo saturados), aunque su diseño es algo alargado y rectangular. No es problema cuando se sitúa de manera horizontal. Otro de sus grandes reclamos es que es muy ligera, de solo 575 gramos, con lo que se transporta muy cómodamente.
Pero hay que hablar de su rendimiento. Sí, es potente. Sí, potencia de sobra. Aunque las comparaciones son odiosas. Funciona mediante un chip de Qualcomm, el modelo Snapdragon 865+, que proporciona un buen desempeño para la mayoría de actividades. viene impulsada por una memoria RAM de 6 y 8 GB en su versión más cara. ¿Suficiente? ¿Da algunos problemas? Bueno, por pedir que no quede pero en las tareas de diseñar y usar procesadores de texto no ha habido ningún problema. Lo gestiona bien, aunque en tareas más pesadas puede que haya alguna mueca al respecto.
El dispositivo ofrece un almacenamiento de 128-256 GB, que está en línea de otros productos similares. Un aspecto positivo es que incluye una ranura para microSD. La configuración de la cámara, que en este caso es dual, puede ser algo menos irrelevante tratándose del producto que es. Pero da buenas sensaciones. Tiene dos sensores de 13 y 5 megapíxeles, este último para mejorar la profundidad.
Lo que sí que hay que aplaudir es su potente batería de 10.009 mAh que permite día y medio de uso escaso o unas 12 horas de manera ininterrumpida, es decir, darle bastante caña. Eso sí, para bien o para mal funciona bajo el sistema operativo Android 10, que es lo que más dudas puede presentar. Se ha mejorado, es cierto, la multipantalla, se puede abrir las aplicaciones en ventanas como si fuera un escritorio de PC, pero todavía le queda recorrido. A destacar también su impecable calidad de sonido. Ah, y sin conector para auriculares, pero eso quizá ya está superado. Precio: 899 euros.
