Además de dejar atrás al exlíder y su influencia, haciendo un borrón y cuenta nueva en toda regla que permita limar asperezas a lo interno así como gestar una nueva cultura dentro de la formación, el nuevo lema pretende destacar el liderazgo de Starmer frente a un Boris Johnson que ha recibido serias críticas por su manejo de la emergencia del coronavirus así como por la gestión del Brexit.
No obstante, las encuestas desvelan que pese a ello, el Partido Conservador continúa muy por encima de los laboristas, algo que sin embargo no le quita el sueño a Starmer, que por el momento y con unas elecciones aún lejos en el horizonte, tiene como objetivo principal sentar las bases de una formación renovada, algo que previsiblemente señalará en su discurso de mañana desde la localidad de Yorkshire, donde empezará la tarea de reconstrucción tras la caída del llamado «Muro Rojo» en las generales de diciembre. Sus intentos pasarán por intentar convencer a quienes abandonaron el partido, de que vale la pena volver, así como por llegar a acuerdos entre las facciones enfrentadas dentro del partido y resolver las acusaciones de antisemitismo, una de sus grandes promesas.
Humildad
«Es importante que el partido use la conferencia para ir más allá de criticar la incompetencia del Gobierno, y establecer políticas para defender a las personas afectadas por esta crisis laboral y de salud pública sin precedentes», dijo a la BBC Richard Burgon, secretario del Partido. «Los laboristas debemos demostrar que se puede confiar en que podemos administrar la economía, ser competentes y sensibles», dijo por su parte Rachel Reeves, diputada por Leeds, quien añadió: «Prefiero tener un primer ministro competente y sensato que el que tenemos en este momento; el público verá el contraste entre Keir Starmer y Boris Johnson, y le gustará». Para Reeves, es urgente que el partido muestre «humildad» y capacidad para «escuchar a los votantes».
Angela Rayner, adjunta a Starmer, inauguró la conferencia con un mensaje de unidad para un partido en los que calificó como unos «tiempos sin precedentes». En su discurso, cargó contra el Gobierno por la gestión de la crisis coronavirus, pidió mejores condiciones para los trabajadores sanitarios y destacó que los valores de la formación son los de «una sociedad en la que las personas se unen para apoyarse mutuamente».
