Ante la dificultad de Rusia de comercializar su crudo debido a las sanciones internacionales impuestas tras la ocupación de Ucrania, los comerciantes se han visto obligados a aprovechar vacíos jurídicos, como la transferencia de petróleo y otros productos derivados entre barcos en aguas internacionales. Se trata de una práctica que, desde hace unos meses, ha aumentado de forma considerable en el golfo de Laconia, al sureste del Peloponeso, en y que supone un auténtico quebradero de cabeza para las autoridades griegas . Noticia Relacionada estandar No Grecia se prepara para la peor temporada de incendios forestales de su historia Marta Cañete Las colinas y accidentes geográficos de esta zona convierten a este punto en un lugar seguro, protegido de vientos… Ver Más