«Al Qaida sigue presentando una amenaza para Estados Unidos y sus aliados», ha declarado Rigsbee, quien ha asegurado que la eliminación de este alto cargo, identificado como Abdul Hamid al Matar, «interrumpirá la habilidad de la organización terrorista para planear y ejecutar ataques globales contra (…) civiles inocentes».
El portavoz de la oficina ha recordado también que Estados Unidos «seguirá tomando como objetivo a miembros de Al Qaida y otras organizaciones terroristas que planeen atacar territorio estadounidense».
Según el Comando Central, que supervisa las operaciones en Oriente Próximo, Al Qaida utiliza Siria como plataforma para reconstruirse y planear operaciones en «Siria, Irak y más allá».
El anuncio se produce dos días después de que Estados Unidos denunciara un ataque con drones y fuego directo contra una base militar que alberga a sus tropas en el desierto sirio.



