Se esperaba que la tatarabuela de los elegantes Macbooks de cromo y vidrio de hoy alcanzara los 600.000 dólares en la subasta, que fue celebrada en California el pasado martes por la casa John Moran.Se trata de una de las 200 fabricadas por Jobs y Wozniak al comienzo de la odisea de la compañía.
La unidad en cuestión resulta todavía más única porque está revestida de madera de koa, procedente de la isla de Hawai. Solo un puñado de las 200 originales se fabricaron con este material. Jobs y Wozniak solían comercializar el Apple-1 por partes. Una tienda de ordenadores que recibió un pedido de alrededor de 50 unidades decidió revestir algunas de ellas en madera, dijo la casa de subastas. «Esta es una especie de santo grial para los coleccionistas de electrónica antigua y tecnología informática», explicó el experto en Apple-1 Corey Cohen a ‘Los Angeles Times’.
La casa de subastas dijo que el dispositivo, que viene con un monitor de video Panasonic de 1986, solo ha tenido dos propietarios. «Fue comprada originalmente por un profesor de electrónica en Chaffey College en Rancho Cucamonga, California, quien luego se lo vendió a uno de sus estudiantes en 1977», señala la casa en su web.
Los Angeles Times informó de que el anterior propietario, que no ha sido identificado, pagó solo 650 dólares por ella en ese moment
o. Si bien los 400.000 dólares representan un gran retorno de la inversión, el precio está muy lejos del récord para un dispositivo de este tipo. La casa Bonhams vendió un Apple-1 funcional que llegó al mercado en 2014 por más de 900.000 dólares.
