Se detectó que solo dos tercios de las personas con AY.4.2 tenían «cualquier» síntoma, en comparación con más de tres cuartos con AY.4 Por otra parte se cree que AY.4.2 es un poco más transmisible, pero no se ha demostrado que cause una enfermedad más grave o evite las vacunas con más facilidad que Delta.
Los investigadores declararon que las personas asintomáticas podrían somerterse menos al confinamiento, pero también que las personas con menos síntomas podrían transmitirlo con menos facilidad a través de la tos y además es poco probable que se enfermen gravemente.
Los investigadores declararon que las personas asintomáticas podrían somerterse menos al confinamiento, pero también que las personas con menos síntomas podrían transmitirlo con menos facilidad a través de la tos y además es poco probable que se enfermen gravemente.
Los investigadores declararon que las personas asintomáticas podrían somerterse menos al confinamiento, pero también que las personas con menos síntomas podrían transmitirlo con menos facilidad a través de la tos y además es poco probable que se enfermen gravemente.
En conclusión «preferiblemente parece ser más transmisible», declara el epidemiólogo de Imperial Paul Elliott, pero también «parece ser menos sintomático, lo cual es bueno» informa a Reuters.
Anteriormente The Imperial Collage había publicado resultados provisionales que mostraban que la prevalencia de COVID-19 estaba en su nivel más alto registrado en octubre, con las infecciones más altas entre los niños.
Los resultados completos del último estudio, realizado entre el 19 de octubre y el 5 de noviembre, confirmaron lo que han demostrado los casos registrados diariamente y otras encuestas de prevalencia: que los niveles de infección cayeron desde ese pico, lo que corresponde a unas vacaciones escolares de medio trimestre en finales de octubre.
Elliott añadió que había incertidumbre sobre si esa caída había continuado, y las próximas semanas establecerían si los casos estaban aumentando nuevamente con el regreso de los colegios.
El estudio REACT-1 también encontró que la tercera dosis de refuerzo redujo el riesgo de infección en adultos en dos tercios en comparación con las personas que recibieron dos dosis.



