Los países han sido calificados como seguros o de riesgo bajo en función de la prevalencia de Covid-19, para lo cual es necesario que su tasa de infección esté disminuyendo, que los datos oficiales sobre el estado del brote sean fiables y que la trayectoria potencial de la enfermedad en los destinos sea segura. La evaluación fue realizada por el Centro Conjunto de Bioseguridad junto a Public Health England y el principal asesor médico del Gobierno, Chris Whitty.
Sin reciprocidad garantizada
La medida, sin embargo, no necesariamente será recíproca. Por ejemplo, aunque fuentes gubernamentales aseguraron que es probable que Grecia esté entre los países considerados seguros, es uno de los que de momento no permite el ingreso de personas provenientes de Reino Unido.
«Esta medida supone el próximo paso en la cuidadosa reapertura» del país, señaló Shapps, quien aseveró que «toda la nación ha trabajado incansablemente para llegar a esta etapa, por lo tanto, la seguridad debe seguir siendo nuestra consigna y no dudaremos en actuar rápidamente para protegernos si las tasas de infección aumentan en los países con los que nos estamos reconectando», advirtió. Desde el comienzo de la desescalada, el gobierno de Johnson ha advertido que todas las medidas podrían ser revertidas en cualquier momento si se considera que están poniendo en peligro a la población o provocan nuevos brotes.
La exención de la cuarentena aplicará de momento solo para Inglaterra, a la espera de la decisión de los gobiernos de Gales, Escocia e Irlanda del Norte. La ministra principal de Escocia, Nicola Sturgeon, considera que el gobierno no le consultó adecuadamente y de momento se niega a suavizar las restricciones.