Abramóvich aceptó una petición ucraniana para ayudar en las negociaciones y poner fin a la invasión rusa de Ucrania, y al menos él y otros dos miembros del equipo negociador ucraniano sufrieron después síntomas de envenenamiento. Esos síntomas incluyen ojos rojos, lagrimeo constante y doloroso y descamación de la piel de las manos y la cara.
Abramóvich y los negociadores ucranianos, incluido el diputado Rustem Umerov, han mejorado desde el inicio de los síntomas y sus vidas no están en peligro, informa el WSJ. Una persona cercana al caso informó a Reuters de que estos hechos no habían impedido a Abramóvich seguir trabajando.
Según ese medio, los responsables del posible envenenamiento fueron seguidores de la línea dura del Kremlin que pretendían sabotear así cualquier posibilidad de paz.



