Por este motivo, la Federación Internacional de Planificación de la Familia (IPPF) ha enviado cerca de 2.880 paquetes de la bautizada como píldora del día después a Ucrania para evitar embarazos no deseados, mientras que una red de voluntarios europeos ha estado haciendo acopio de este medicamento para entregarlo a diversos hostitales en el país, informa The Guardian. Con todo, se enfrentan a las dificultades de transporte causadas por la invasión de Vladímir Putin al país en una cuestión en la que el tiempo es vital.
Mientras, la Organización de las Naciones Unidas ha enviado 40 toneladas de material de salud reproductiva (anticoncepción de emergencia), incluídos los denominados «kits post violación», como suele hacer siempre en caso de conflictos bélicos.
A este respecto, Lesia Vasylenko, miembro del Parlamento de Ucrania, les dijo a funcionarios del Reino Unido sobre los crecientes denuncias de violaciones en el país: «Tenemos informes de mujeres violadas en grupo. Estas mujeres suelen ser las que no pueden salir. Estamos hablando de personas mayores». «Muchas de ellas han sido ejecutadas después del delito de violación o se han quitado la vida», añadió Vasylenko.
