«Un ruso borracho nos encañonó y nos violó incluso con objetos metálicos»

«Huí de mi casa y fui a la de una amiga. Seis días más tarde las tropas rusas ocuparon su pueblo. No nos fuimos porque no había gasolina, nos escondimos en el sótano de la casa. Solo salíamos para cocinar y a por agua. A la tercera noche, llegaron tres soldados rusos borrachos y uno dijo que se quedaba ahí con nosotras dos. Nos apuntó con el arma y nos obligó a desnudarnos y a satisfacerle sexualmente. Nos golpeó y mientras nos pegaba, nos decía que esa era la mejor vida que podíamos esperar. Nos violó, incluido por medios antinaturales, usando objetos metálicos. Volvió varias veces durante la semana a hacerlo una y otra vez». Kseniya, nombre real, de 36… Ver Más