Colombia gira a la izquierda: el exguerrillero Gustavo Petro será el próximo presidente

La tercera es la vencida y este domingo Gustavo Petro Urrego, de 62 años, senador, exalcalde de Bogotá y líder de la coalición de izquierda Pacto Histórico, ganó la segunda vuelta electoral en Colombia y el próximo 7 de agosto será jurado como el presidente 42 del país, una de las repúblicas con más larga historia democrática en el hemisferio occidental.

Con casi ochocientos mil votos de diferencia frente a su contendor Rodolfo Hernández, lo que le da más del 51% de la votación, Petro y su fórmula vicepresidencial, la lideresa social y premio Goldman Prize, Francia Márquez, sellan un cambio histórico pues es la primera vez que las coaliciones de izquierda, lideradas por un exguerrillero del M-19 que 33 años después del asesinato del candidato presidencial y también desmovilizado Carlos Pizarro, llegan a la Casa de Nariño.

El gobierno petrista tendrá muchos retos en su mandato, empezando por el cambio del modelo económico que promete un cambio en el modelo económico, la implementación del Acuerdo de Paz, la reapertura de las relaciones con el gobierno de Venezuela y, en general, un cambio histórico para el país. Más de 10 millones de votos, de los 22 millones depositados y sin terminar el escrutinio, la izquierda obtiene en un triunfo que indica que el país ha evidenciado de manera democrática su deseo de cambio. Recomponer la confianza, cerrar heridas y pensar en unidad será el reto colectivo.

Derrotar el fraude
La jornada de este domingo comenzaba con las palabras del presidente saliente, Iván Duque: «Tenemos una de las democracias más antiguas de este hemisferio, de las más sólidas de este hemisferio, una democracia que es vibrante, que ha mantenido el proceso de transición pacífica, ordenada e institucional, en el mando presidencial. Hoy tenemos que ir todos los colombianos a las urnas, sin miedos, sin intimidaciones, sin prejuicios, sin sesgos, a elegir al próximo presidente de la República. Esta tiene que ser una fiesta de la democracia, con confianza en las instituciones y con plena confianza en el veredicto del pueblo colombiano». Hacía esas declaraciones tras depositar su voto en la Mesa 1 de la Plaza de Bolívar, en la que tradicionalmente el mandatario de turno, seguido por quien regenta la ciudad de Bogotá, en esta oportunidad Claudia López, abre oficialmente la jornada electoral, la cual se desarrolló hasta las cuatro de la tarde en todo el país. Una jornada en la que casi 39 millones de colombianos estaban habilitados para elegir al nuevo mandatario que llegará a la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto.

Casi una hora antes, pero en la popular Iglesia del Divino Niño del 20 de julio, el candidato por la coalición de izquierda, Gustavo Petro, pedía «que las fuerzas más puras y bondadosas de esta patria nos ayuden en las tareas que están por venir», como parada previa antes de ir a su mesa de votación en el colegio Marco Antonio Carreño, ubicado en el sur de la ciudad.

El candidato del Pacto Histórico, abrigado por el frío de una mañana gris bogotana y tras votar, dijo que su «invitación es indudablemente a salir a votar masivamente. El máximo que se haya podido hacer durante toda esta campaña, ahora se sintetiza en salir a las urnas, a los jóvenes, a las mujeres fundamentalmente las urnas los esperan para cambiar a Colombia. Hoy tenemos que derrotar cualquier intento de fraude con una votación masiva», afirmó Petro.

Ya fuera de las cámaras, en su tribuna de las redes sociales, el hoy senador señaló que «las mediciones nos ponen muy por encima sobre el otro candidato [algunas encuestas apuntaban a un empate técnico], todas serán publicadas. Lo único que nos queda ya por enfrentar es el fraude. Para hacerlo hay que votar, cada jurado o testigo debe tomar fotos del E14 de su mesa y compararlo con el que publica la registraduría».

La posibilidad de que se dé un fraude fue el tema del día de Petro, por el cual su opositor, el ingeniero Rodolfo Hernández, candidato por la Liga Gobernantes Anticorrupción, no ahorró palabras para responderle por el mismo camino virtual: «En la democracia la única medición válida es el escrutinio. No insista en crear un ambiente de fraude basado en chismes. El escrutinio que le favoreció con más de 500.000 votos el 13 de marzo sí fue válido y ahora lo que pretende hacer valer son sus ‘mediciones’. Sea serio», le dijo Hernández, quien madrugó y fue a votar acompañado por su familia. A la salida, prefirió no ofrecer declaraciones, más allá de una invitación a que los ciudadanos acudieran a las urnas.