Berlín urge a reforzar la defensa europea ante el repliegue de EE.UU.

Berlín lamenta la decisión unilateral de Washington de retirar 11.900 soldados estadounidenses estacionados en Alemania
. La ministra de Defensa, la conservadora (CDU) Annegret Kramp-Karrenbauer, calificó este viernes el repliegue de tropas de EE.UU como «desafortunado» y se mostró partidaria de «avanzar más rápido en la política europea de seguridad y defensa», anticipando que Alemania utilizará su semestre de Presidencia en el Consejo de la Unión Europea para perseguir este objetivo.

Kramp-Karrenbauer anunció además que el Gobierno federal «apoyará» a las regiones afectadas por la decisión de EE.UU.: «En lo concerniente a los desafortunados planes de retirada de tropas estadounidenses, invitaré a los primeros ministros de los estados federados después del verano para discutir cómo (el Ejército alemán) puede apoyar a las regiones afectadas», dijo la política alemana, que insistió en que «la buena vida en Alemania y Europa depende cada vez más de cómo aseguramos nuestra propia seguridad».

Durante la Guerra Fría fueron –con 250.000 soldados– el garante de la seguridad de la República Federal de Alemania. El martes pasado, sin embargo, el Pentágono anunciaba que retirará 11.900 de los 36.000 militares estadounidenses de Alemania, de los cuales 5.600 se reubicarán en otros países de la OTAN –principalmente Bélgica (en Mons, donde se halla el mando de la OTAN) e Italia– y otros 6.400 regresarán al país.

La mayoría del repliege proviene de Vilseck, de la base aérea de Spangdahlem y de los dos centros de mando para Europa y África ubicados en Stuttgart. Los tres Länder afectados son Baden Württemberg, Baviera y Renania Palatinado, los tres en el sur del país. Especialmente afectado es Stuttgart, la capital de Baden-Württemberg, donde está el comando central de las tropas de EE.UU. europeas, que ahora se trasladará a Bélgica.

El secretario de Defensa estadounidense, Mark Esper, explicó que la intención de la Casa Blanca es «fortalecer la OTAN» y «disuadir a Rusia» allí donde sea más necesario, en el marco de un ajuste más amplio con el que EE.UU. pretende adecuar su potencia militar a «la nueva era de competición por el poder».

Polonia recibirá mil soldados
El presidente Donald Trump avanzó ya a mediados de junio su intención de reducir el número de tropas estadounidenses en Alemania, descontento por el a su juicio insuficiente gasto en defensa de Berlín. A principios de julio, los líderes de cuatro estados alemanes instaron al Congreso estadounidense a bloquear la reducción de tropas, advirtiendo de que podría debilitar la disuasión de la alianza atlántica contra Moscú.

Por su parte, el ministro de Defensa polaco, el ultraconservador (PiS) Mariusz Blaszczak, confirmó ayer que mil soldados se instalarán en su país: «Vamos a tener en Polonia un mando» de las tropas de EE.UU. que va a «gestionar a las fuerzas desplegadas en el flanco oriental de la OTAN», comentó. Blaszczak anunció, en este sentido, que su país «pronto» firmará con los estadounidenses «el acuerdo final sobre una presencia duradera del ejército de EE.UU.».

Trump: «Alemania es morosa»
Donald Trump ha insistido esta semana en que Alemania es «morosa» ya que destina menos de un 2% de su producto interior bruto (PIB) a defensa, la meta que se han fijado los países de la Alianza: «Alemania es morosa. No ha pagado sus tasas, no ha pagado sus tasas de la OTAN. No tienen intención de pagar y se han aprovechado de EE.UU. durante muchos años en comercio, en defensa y en todo lo demás (…) Alemania debe miles de millones de dólares a la OTAN, ¿por qué deberíamos dejar nuestras tropas ahí?», manifestó el presidente estadounidense poniendo el dedo en la herida que existe entre Berlín y Washington.