El año pasado, el coronavirus obligó a aplazar dos meses la sesión plenaria del Parlamento chino, que siempre se celebra a principios de marzo. Este año, y con la epidemia ya controlada en el país, la Asamblea Nacional Popular recupera su fecha habitual, pero no la normalidad.
Venidos de todas las provincias, muchos de ellos con los trajes tradicionales de sus etnias, desde este viernes y hasta el día 11 se reúnen unos 3.000 diputados en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, en plena plaza de Tiananmen y junto a la entrada a la Ciudad Prohibida. Para llegar hasta la capital, blindada para proteger al nuevo emperador Xi Jinping, no solo han tenido que hacerse la prueba del coronavirus, sino… Ver Más
