De entre todos ellos destaca la republicana Marjorie Taylor Greene. Esta política de Georgia se ha convertido en la primera simpatizante del movimiento conspiratorio QAnon en obtener un escaño a la cámara baja del Congreso de Estados Unidos. La congresista promovió en su momento la teoría conspiratoria que propone este movimiento y que sitúa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como último bastión frente una camarilla de pedófilos asociados al Partido Demócrata.
Por otro lado, la demócrata Sarah McBride es la primera mujer transgénero en ganar un escaño en un Senado estatal de Estados Unidos. La activista ha ganado este martes la carrera al Senado en el estado de Delaware, por lo que se convierte en la primera persona que se identifica como transgénero en ocupar un escaño en la cámara alta de un estado norteamericano.
Pero durante la jornada electoral de este martes, los estadounidenses no solo han votado al próximo presidente y a congresistas y senadores, sino también la aprobación de otro tipo de leyes menores. Un ejemplo son los votantes del estado de Nueva Jersey y de la capital de Estados Unidos, Washington D.C., que han votado a favor de aprobar la legalización del uso recreativo de la marihuana y algunas drogas psicodélicas en dos referéndums celebrados este martes junto a las elecciones generales del país.
