Volodímir Zelenski avisó que Rusia estaba acumulando decenas de miles de tropas en el este de Ucrania para la nueva ofensiva, que busca la «liberación total» de Donbass, según apuntó el Kremlin.
El primer ministro polaco Mateusz Morawiecki advirtió también que Europa está a punto de presenciar la mayor batalla de tanques en el continente desde la Segunda Guerra Mundial. En un discurso la semana pasada durante una conferencia de prensa con el primer ministro belga, Alexander De Croo, Morawiecki dijo que una batalla de tanques en Ucrania es «inminente».
«La batalla más decisiva está a punto de comenzar, la mayor batalla de tanques en esta parte del mundo desde la Segunda Guerra Mundial», dijo el primer ministro de Polonia.
Batalla de Kursk
El enfrentamiento entre Ucrania y Rusia en el Donbass, como predijo Morawiecki, recuerda a la Batalla de Kursk entre las fuerzas alemanas y soviéticas en julio de 1943. Kursk, una ciudad en el oeste de Rusia a 450 kilómetros al sur de Moscú, se convirtió en el escenario de sangrientos combates durante una semana en la que participaron artillería pesada, tanques y más de un millón de hombres.
En esa batalla, Alemania acumuló más de 500.000 soldados, 10.000 morteros y piezas de artillería, 2.500 aviones y 2.700 tanques en el frente. El ejército soviético se enfrentó a las tropas alemanas con más de un millón de hombres, más de 20.000 piezas de artillería y morteros, 2.650 aviones y 3.600 tanques. Según los informes, el Ejército Rojo tenía 1.500 tanques adicionales para desplegar.
Se estima que hubo 800.000 bajas del lado soviético, mientras que los alemanes sufrieron 200.000. La batalla terminó cuando los alemanes se vieron obligados a retirarse después de no poder romper la defensa del Ejército Rojo y las tropas aliadas desembarcaron en Sicilia el 10 de julio para abrir un nuevo frente.