Las delegaciones de Chile y Canadá solicitaron la sesión «con el fin de realizar una evaluación colectiva inmediata de la situación en Nicaragua de conformidad con la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana», según manda la anterior resolución titulada «La situación en Nicaragua» el pasado 12 de noviembre en la 51 Asamblea General, realizada en Ciudad de Guatemala.
Según la agenda, la sesión tendrá la intervención de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos; Antonia Urrejola Noguera, presidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y Luis Almagro, secretario general de la OEA. Por lo tanto, se espera una actualización de la situación de derechos humanos en Nicaragua.
A Pesar de hacerse con el poder y garantizar la permanencia por cinco años más, el Gobierno mantiene las detenciones a opositores. En los últimos días han sido capturadas al menos cinco personas, tres de ellas adultos mayores. Las nuevas detenciones están enfocadas a sujetos no tan conocidos. Y otros, como el caso del exembajador Edgar Parrales, por emitir críticas contra la gestión de Ortega.
La salida de Nicaragua
Mientras tanto, el Gobierno de Nicaragua anunció el pasado viernes la salida del país de la OEA, una acción que según la misma Carta Constitutiva que denunció Ortega tomará dos años en realizarse. Expertos en relaciones internacionales aseguran que hasta el cumplimiento del plazo, el país será miembro activo de la organización. Por lo tanto, puede ser suspendido a través de la Carta Democrática incluso antes de que se concrete su salida.
Las presiones hacia Nicaragua han aumentado en las últimas semanas. El país se encuentra en lo que muchos consideran desde ya un aislamiento internacional, pues el mandato de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, cuenta con escaso reconocimiento internacional. En América, solo Cuba, Venezuela y Bolivia avalaron las votaciones.



