POR : LA REDACCION DE EL GRAN SANTO DOMINGO .COM Y EL GRAN .DO
Nos llena de preocupación —y también de indignación— la reciente denuncia del Dr. Rafael Polanco, expresidente de ANADEGAS, quien ha señalado con firmeza y claridad que el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, bajo la administración del ministro Ito Bisonó, ha incurrido en prácticas que lindan con el abuso y la burla al pueblo dominicano.
Según Polanco, en las últimas seis semanas, más de 900 millones de pesos no han sido transparentados por el Ministerio. Y si ampliamos el foco a los últimos meses, la cifra asciende a miles de millones que debieron traducirse en rebajas al precio del gasoil y la gasolina premium, tras la caída dramática del precio internacional del barril de petróleo. Mientras el barril pasó de 115 dólares a 58, el ministro no ha aplicado ni un solo centavo en rebajas a los consumidores. ¿Dónde está ese dinero? ¿Quién se beneficia?.
¿Que paso con la formulita Ito?.
Lo que vemos es un patrón de indiferencia abusiva, disfrazado de fórmulas técnicas y explicaciones estériles. Ito Bisonó, con su sonrisa congelada y su discurso embellecido, se presenta como un funcionario pulcro, pero sus decisiones castigan sin piedad el bolsillo de millones de dominicanos. ¿Cómo se puede hablar de transparencia y justicia social mientras se afila el filo de las botas contra el pueblo?.
Los combustibles siguen a precios altos mientras los mercados internacionales indican todo lo contrario. Esto no es solo una negligencia: es una traición al discurso del cambio, es un abuso sistemático y sostenido.
El presidente Luis Abinader tiene ante sí una prueba de fuego: demostrar si realmente gobierna para la gente o si permitirá que su promesa de cambio siga siendo pisoteada por funcionarios que han perdido el norte social y moral de sus cargos.
El pueblo no es tonto ni ciego. Sabe cuándo le están dando en la cara, si la indiferencia se convierte en provocación.
La paciencia no es infinita, y la historia nos ha enseñado que cuando el pueblo dominicano se ve acorralado, sabe luchar.
Hoy más que nunca, junto a ANADEGAS y a las voces honestas de este país, decimos basta. ¡No más abusos! ¡No más gasolina cara mientras el petróleo cae! El pueblo merece respeto, no excusas.