Macron propone reformar la Constitución para poder celebrar referendos y reconocer la «singularidad» de Córcega

Confirmando, ampliando y matizando los anuncios que hizo durante su reciente visita a Córcega, el presidente francés, Emmanuel Macron, presentó este miércoles ante el Consejo Constitucional (CC), equivalente al Tribunal Constitucional español, un proyecto global de reforma de la Constitución. El punto más sensible de la eventual reforma es la posible ampliación del recurso al referendo nacional para responder a grandes cuestiones, como la descentralización. Tras fijar ese marco global, Macron estimó que, a su modo de ver, el archipiélago de Nueva Caledonia, territorio francés de ultramar, en el océano Pacífico, y la colectividad territorial de la isla de Córcega, podrían «entrar» la Constitución con estatutos de «autonomía», por negociar y someter a un proceso de revisión ante el Consejo Constitucional. A juicio de Macron, la legislación actual impide consagrar la «particularidad» de Córcega en el terreno institucional. Y considera posible negociar un estatuto de autonomía que culminaría reconociendo la «singularidad» corsa, sin menoscabo de la integridad territorial e institucional del Estado. El presidente francés es partidario de iniciar un largo proceso que debiera culminar con un estatuto de autonomía, «ni contra el Estado ni sin el Estado». El proceso anunciado por Macron pudiera tener dos etapas. Primera etapa: el Gobierno negociaría con las autoridades regionales un posible estatuto regional / autonómico. La negociación de ese proyecto de estatuto podría durar seis meses o un año, y sería sometido al Consejo Nacional, que podría aprobarlo, rechazarlo o matizarlo. La cuestión esencial de esta primera etapa sería confirmar el poder y autoridad del Estado en todas las cuestiones esenciales (seguridad, cultura, enseñanza, sanidad), transfiriendo al Gobierno autonómico responsabilidades en la gestión económica y local de los recursos controlados por el gobierno de la Nación. Segunda etapa: adoptado por el CC, el nuevo estatuto podría entrar en vigor con relativa celeridad. Comenzaría el proceso de reforma de la Constitución, para reconocer a Córcega su «singularidad». Esa reforma debería ser aprobada por las dos cámaras del Parlamento francés, la Asamblea Nacional y el Senado, donde Macron no tiene mayoría absoluta. Detalle que pudiera tener una importancia capital, si el proceso llega hasta esa etapa final.