Para evitar una división entre los países miembros como la que sacudió a la UE en la invasión de Irak en 2003, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, no ha tenido más remedio que convocar una cumbre extraordinaria por videoconferencia de jefes de Estado o de Gobierno, a pesar de que sus miembros se van a reunir en persona la semana que viene en Bruselas . Las tensiones entre países que apoyan decididamente a Israel, como Alemania o Italia y los que miran con muchas reticencias a la operación de represalia contra los terroristas de Hamás y temen las consecuencias sobre la población palestina, amenazan con enrarecer el ambiente en el seno de la UE. Incluso dentro de las instituciones comunitarias no se ha emitido el mismo mensaje. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, viajó a Israel en señal de apoyo, mientras que el Alto Representante para la política exterior, Josep Borrell, ha criticado veladamente esta decisión militar y ha apostado por una posición más equidistante . La UE ha pasado del anuncio unilateral que hizo en un primer momento el comisario húngaro, Oliver Varhelyi sobre la congelación de toda la ayuda humanitaria a Gaza a la decisión formal de triplicarla en estos momentos, lo que explica que haya ya una iniciativa suscrita por una larga lista de eurodiputados pidiendo su dimisión. No es lo mismo la sensibilidad del canciller alemán, Olaf Scholz, que tiene previsto viajar a Tel Aviv en señal de apoyo a Israel, que la del presidente de la República de Irlanda, Michael D. Higgins, que ha critiado a Von der Leyen por hacerlo en nombre de la UE lo que a su juicio ha sido «imprudente. No sé dónde estaba la legitimación, ni dónde está la autoridad, y no creo que sea útil», añadió. O casos como el del Gobierno español en el que existen divergencias claras entre los partidos que lo componen y que ya han provocado un incidente diplomático grave con Israel. Por ello, uno de los asuntos que probablemente se habrá tratado en esta reunión virtual de los dirigentes de los países miembros han sido las críticas a Von der Leyen por la impresión de que se estaría excediendo en su interpretación de la representación de la propia UE en su conjunto, sin tener en cuenta la opinión de los países. Su viaje espontáneo a Israel para confortar al Gobierno de Tel Aviv que acababa de ser víctima de los ataques terroristas fue bien recibido en algunas capitales, pero otras echaron en falta recomendaciones para que se respeten las reglas humanitarias en la intervención en Gaza. Noticia Relacionada estandar No La alerta recorre Europa tras los atentados en Arras y Bruselas S.N. Varios países extreman las medidas de seguridad para evitar el contagio de las tensiones en Oriente Próximo Desacuerdos Legalmente, la política exterior de la UE no es competencia cedida a la Comisión, sino que sigue siendo potestad de los Gobiernos de los países miembros, para lo que han de ponerse de acuerdo. La posición de Von der Leyen parece haber dado por hecho que en caso de desacuerdo, lo que no puede suceder es que la UE se abstenga en un momento de crisis de alcance mundial como este. Sin embargo, Borrell había insistido el sábado en que la posición de la UE se acuerda en los consejos de ministros de Asuntos Exteriores que preside él mismo. Von der Leyen podrá tener en este caso el apoyo del Gobierno alemán, pero no del presidente francés, Emmanuel Macron, que ha recordado a través de fuentes de su entorno político que no está de acuerdo con permitir a la presidenta de la Comisión que adopte sus propias decisiones en un campo que, por ahora, compete en exclusiva a los gobiernos de los países miembros. Está por ver si esta situación delicada para Von der Leyen tendrá o no consecuencias para un eventual segundo mandato . En junio los miembros del Consejo Europeo deberán nombrar al presidente de la Comisión. Hasta ahora la alemana no ha revelado si tiene o no intención de aspirar a un segundo mandato. Legalmente, la política exterior de la UE no es competencia cedida a la Comisión, sino que sigue siendo potestad de los Gobiernos de los países miembros El domingo pasado, Michel tuvo que pactar un comunicado común en nombre de la Unión en el que se señalaban las grandes líneas de una posición europea: condena «en los términos más enérgicos posibles» a Hamás y «sus brutales e indiscriminados ataques terroristas » y también la defensa firme del «derecho de Israel a defenderse de conformidad con el derecho humanitario e internacional frente a ataques tan violentos e indiscriminados», aunque también se pedía «garantizar la protección de todos los civiles de conformidad con el Derecho Internacional Humanitario». Según altos funcionarios europeos, era «necesaria y urgente» una «sincronización de las diferentes posturas» dentro de la UE, para poder participar de forma creíble en la gestión de la crisis. En la protocolaria carta de invitación, Michel hablaba claramente de la condena de la UE a las acciones terroristas de Hamas, que es probablemente el único punto en común por ahora, pero también ha sacado a relucir las consecuencias humanitarias que se pueden derivar lpara la UE si la crisis en Gaza desencadena una nueva oleada de demandantes de asilo en territorio europeo. Antes de la reunión, Michel habló con el brasileño Luis Ignacio Lula que preside actualmente el Consejo de Seguridad de la ONU.