Después de las horas de suspense, el Kremlin por fin ha respondido a la carta de Washington que envió ayer a Moscú donde respondía a su ultimátum sobre la OTAN y Ucrania. Y la respuesta ha sido ambiguamente positiva. Moscú ve margen para continuar con el diálogo con EE.UU., aunque Washington «no tenga en cuenta» las principales exigencias en materia de seguridad por parte de Rusia.
El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, ha afirmado este jueves que Moscú no se apresuraría a sacar conclusiones después de que Estados Unidos respondiera formalmente el miércoles a sus propuestas para rediseñar los acuerdos de seguridad posteriores a la Guerra Fría en Europa. «No podemos decir que se hayan tenido en cuenta nuestros planteamientos o que se haya mostrado voluntad de tener en cuenta nuestras preocupaciones», dijo Peskov.



