Polonia ha recibido con agrado, por otra parte, el anuncio del Gobierno de Irak, que ha comenzado a trabajar para identificar y registrar a sus nacionales atrapados en esta frontera y que se ha ofrecido para repatriar a todos los que voluntariamente quieran regresar a su país, con la organización de vuelos a tal efecto. «Estamos dispuestos a organizar tantos vuelos como sean necesarios», declaró ayer el ministro iraquí de Exteriores, Mohammed al Sahaf, que calcula que hay varios cientos de kurdos que huyen del conflicto armado y la crisis económica. Irak ha enviado a la frontera personal diplomático para facilitar las relaciones con las autoridades bielorrusas y el consulado de Bielorrusia en Erbil, el Kurdistán iraquí, que venía entregando los visados turísticos con los que los inmigrantes ilegales viajaban a Minsk, «ha cerrado provisionalmente». Además, la aerolínea Iraqi Airlines ha suspendido sus vuelos entre Bagdad y Minsk ‘hasta nueva orden’, lo que ayuda a frenar el flujo de llegada a esta frontera.
Cerrrar las rutas
También la Autoridad de Aviación civil de Turquía anunció ayer que dejará de vender billetes a iraquíes, sirios y yemeníes que quieran viajar a Bielorrusia y la aerolínea estatal bielorrusa Belavia ha dejado de aceptar a ciudadanos de estas nacionalidades entre sus pasajeros, con lo que queda relativamente cerrada la parte aérea de la ruta. Turkish Airlines y Belavia estaban operando diez vuelos de este tipo a la semana cada una.



