El asedio ruso a esta estratégica localidad, ubicada a orillas del mar de Azov, ha dado lugar a numerosas acusaciones de crímenes de guerra, incluyendo la de un ataque contra una maternidad.
El Ministerio ruso de Defensa difundió un video en el que se ve a soldados saliendo de la planta, algunos con muletas, tras semanas de asedio. «El máximo mando militar dio la orden de salvar las vidas de los soldados de nuestra guarnición y dejar de defender la ciudad», declaró el comandante del batallón ucraniano Azov, Denys Prokopenko, en un video divulgado en Telegram. «Sus efectivos», añadió, «siguen tratando de sacar de la planta a los soldados muertos».
«Ahora espero que pronto, las familias y todos en Ucrania puedan enterrar a sus combatientes con honores», señaló.
Ucrania desea intercambiar soldados de Azovstal por prisioneros rusos, pero las autoridades prorrusas de la región de Donetsk afirmaron que algunos podrían ser juzgados.
«Esperamos que […] todos los prisioneros de guerra sean tratados de acuerdo con la Convención de Ginebra y el derecho de la guerra», dijo el portavoz del Departamento estadounidense de Defensa, John Kirby.
