Un informe de Amnistía Internacional expone los fallos en la protección de periodistas en México

En algunos países, el ejercicio del periodismo supone una actividad de riesgo. México constituye un trágico ejemplo de esta afirmación, como evidencia que desde hace años Reporteros Sin Fronteras denuncie que los periodistas mexicanos sufren persecución y ponen en peligro su vida por exponer las violaciones de los derechos humanos o denunciar los vínculos que unen a los políticos corruptos con los carteles de la droga. En un informe conjunto que publican este miércoles, Amnistía Internacional (AI) y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) explica cómo las medidas tomadas para evitar los asesinatos de los informadores no son suficientes para protegerlos de la violencia. Titulado ‘ Nadie garantiza mi seguridad ‘, el documento expone cómo el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Ámbito Federal, un programa conocido simplemente como el Mecanismo y creado tras la aprobación de una ley en junio de 2012, no es suficiente para proteger a los periodistas de las represalias. «El Mecanismo -explica el informe- es una herramienta reactiva que trabaja para proteger a personas defensoras de los derechos humanos y periodistas que ya han sufrido amenazas o ataques. No lleva a cabo trabajo preventivo». Los datos que se conocen sobre el Mecanismo evidencian la urgencia que existe en México para que los periodistas puedan recibir una protección adecuada. En ese sentido, según el documento, el organismo recibió entre 2012 y 2023 un total de «943 solicitudes de protección de periodistas y otro personal de los medios de comunicación». Sin embargo, un total de ocho periodistas que se encontraban bajo la protección del organismo fueron asesinados, lo que, a juicio de Amnistía Internacional y del CPJ, debe animar a que se revisen sus prácticas. Noticia Relacionada estandar Si La campaña electoral echa a andar en México: dos mujeres para reemplazar a López Obrador Milton Merlo | corresponsal en méxico Fallos en el sistema «La preocupación principal de Amnistía es qué está pasando con el Mecanismo. Al menos ocho periodistas incorporados al Mecanismo han sido asesinados. Eso implica que no está logrando garantizar la integridad de las personas que ejercen el periodismo», cuenta por teléfono Edith Olivares, directora ejecutiva de Amnistía Internacional México. «El Mecanismo fue creado para eso, para que cuando un periodista es amenazado pueda recurrir a él para obtener protección . Refleja que el Estado mexicano reconoce que existe un riesgo inminente, un peligro de muerte, para los periodistas», añade. «México es el país más peligroso en el hemisferio occidental para los periodistas, es el país donde más desaparecen. El propio CPJ ha señalado que donde más riesgo existe es fuera de Ciudad de México, en estados como Veracruz, Michoacán, Guerrero, Sinaloa o Oaxaca», puntualiza Olivares. «Los periodistas que son asesinados, que desaparecen, cubren temas que tienen que ver con el crimen organizado, la corrupción y la vinculación de las autoridades con el crimen organizado. Hay una relación muy directa entre lo que trabajan los periodistas y las razones de sus muertes». Además, denuncia Olivares, en México existe «un clima de hostilidad a la prensa por parte de las autoridades, especialmente por del presidente de la República, que de manera cotidiana la ataca». En las últimas semanas, López Obrador ha protagonizado varias polémicas, que han incluido la revelación del número de teléfono de una periodista que publicó en ‘The New York Times’ informaciones críticas sobre su figura . Además, a finales de enero se filtraron los datos de 263 periodistas que asisten a la llamada ‘mañanera’, la rueda de prensa diaria que ofrece el mandatario . Fallos de protección Sin embargo, esas reclamaciones no siempre se atendieron de manera apropiada. Como detalla el informe, algunos periodistas que habían solicitado protección al Mecanismo fueron asesinados. Por ejemplo, aunque el periodista Rubén Pat Cauich había expresado su miedo a ser castigado por sus informaciones , solo recibió para protegerse un botón del pánico, que se reveló poco útil cuando perdió la vida tras ser tiroteado en julio de 2018. Otro caso con desenlace trágico fue el de Gustavo Sánchez Cabrera , que cayó bajo una lluvia de balas en junio de 2021. «La impunidad es un factor clave en la violencia contra periodistas en México, pues la inmensa mayoría de los ataques quedan sin castigo», relata el informe. De hecho, el CPJ, en una nota informativa de noviembre de 2022, afirmaba que había «documentado 28 casos de asesinatos no resueltos de periodistas […] durante los últimos 10 años». Las reclamaciones de los informadores que buscaban protección no siempre se atendieron de manera apropiada Además de la lucha contra la impunidad, el informe detalla una serie de posibles mejoras -de recomendaciones, en definitiva- que el Mecanismo debe aplicar si desea funcionar de una manera más eficiente. Entre ellas, figura desarrollar los protocolos de seguridad, revisar los métodos con los que se evalúan los riesgos a los que se enfrentan los periodistas amenazados o proporcionar apoyo psicológico a los informadores cuya salud mental amenaza con quebrarse debido al sentimiento de vulnerabilidad y temor provocado por las amenazas.