(TI) y publicado este jueves vía telemática por las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus. No ha habido mejora, de hecho España retrocede dos puestos en el ranking mundial al ocupar ahora el puesto 32 de los 180 países analizados, situándonos por detrás de países europeos como Alemania (9), Bélgica (15), Irlanda (20) o Francia (23) y un escalón por encima de Portugal, que este año se encuentran en la posición 33. En el otro extremo del baremo se encuentran Somalia (179), Sudán del Sur (179), Siria (178), Yemen (176) y Venezuela (176).
Transparencia Internacional hace una valoración bastante demoledora de la situación del 2020 y ha constatado que la situación generada por el Covid-19 ha aflorado «la tremenda fragilidad de los países con menos recursos para poner en marcha políticas públicas eficaces». En palabras de Jesús Sánchez Lambás, miembro del comité de dirección de TI España: «La corrupción es una catástrofe al igual que el coronavirus. La covid es una pandemia de corrupción».
La pandemia ha encendido las alarmas de la corrupción en todos los países por la oscura gestión de la crisis. En España, el manejo de la crisis sanitaria del Gobierno de Pedro Sánchez no se ha quedado por fuera en la presentación del informe y se ha resaltado que durante la pandemia «ha habido mayor opacidad en el manejo de la crisis» y se advierte que «no está justificada». Asímismo, señalan que lo vivido en las últimas semanas con los problemas en la vacunación de políticos y militares no contribuye en el descenso de la percepción de la corrupción. El malestar ocasionado en la población por el abuso de poder, lo resume Manuel Viloria, miembro del comité de dirección, con las siguientes palabras: «Si el poder que se entrega a los políticos para el beneficio público se utiliza de carácter privado pues es un claro ejemplo de corrupción».
Al mal ejemplo dado con la vacunación, se suma la poca transparencia en el manejo de los recursos y el despilfarro en las compras rápidas de material sanitario que después resultaron en contrataciones de servicios innecesarios. «Habrá casos de corrupción vinculadas con la Covid», sentencia Viloria anticipándose al futuro. En general, los miembros directivos de Transparencia Internacional coinciden en que uno de los grandes problemas es la descoordinación entre las autonomías. «Tenemos un estado autonómico muy complejo que dificulta la toma de decisiones» y abogan por mayor cooperación entre los gobiernos.
La presentación del informe la realizó la presidenta de Transparencia Internacional España, Silvina Bacigalupo, que explicó que para que España hable de mejora tendría que «mantenerse por cuatro años consecutivos con la misma puntuación o haber mejorado en el índice», pero se mantiene positiva porque «los grandes escándalos de corrupción se han empezado a resolver y el sistema ha respondido a este problema» por lo que se puede alcanzar mejores resultados en los próximos años.



