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Santo Domingo, R.D. — El Dr. Isaías Ramos, presidente fundador del Frente Cívico y Social (FCS), advirtió que la reactivación del debate sobre las tres causales del aborto es una estrategia deliberada de distracción, utilizada por los grupos de poder para evadir los verdaderos problemas que desangran al país.
“Nos distraen con lo emocional mientras nos saquean lo esencial. Mientras discuten el aborto, colapsa la salud, el agua se vuelve un lujo, la electricidad es inestable y la deuda pública es ya una condena anticipada para nuestros hijos”, expresó.
Una fórmula ya conocida: dividir para someter
Según Ramos, cada vez que la corrupción se desborda, la deuda se dispara o la indignación popular amenaza con despertar, el poder activa el mismo guion: aborto o migración. El objetivo: dividir al pueblo, encender pasiones y desviar la atención de la verdadera crisis estructural que vivimos.
Recordó que el artículo 37 de la Constitución protege la vida desde la concepción, y que cualquier intento de modificarlo debe hacerse vía referéndum, como establece el artículo 210. “No lo hacen porque saben que perderían. Porque saben que este pueblo, profundamente ético, no aprueba el aborto, ni siquiera disfrazado de excepciones”, afirmó.
Lo verdaderamente grave
“Pagamos más que nunca, con más impuestos y más tecnología, pero con menos servicios. La salud pública se desangra. El agua potable se convierte en privilegio. La energía es inestable. Y lo más grave: detrás de ese deterioro se esconde un plan de privatización que busca convertir los derechos básicos en mercancía.”
El Dr. Ramos sostuvo que la partidocracia ha gobernado con más recursos que nunca, pero ha dejado una nación más empobrecida, más endeudada y más desencantada. “Han blindado el sistema corrupto, convertido el poder en refugio de saqueadores y traicionado la esperanza de millones.”
Una alternativa cívica
La salida —afirma— no está en quienes nos han fallado durante décadas, sino en una ciudadanía que despierte, se organice y asuma el poder sin intermediarios partidistas. Una ciudadanía que haga realidad lo que promete la Constitución: un Estado social y democrático de derecho con salud, agua, educación, justicia y dignidad para todos.
“El futuro está en nuestras manos, si dejamos de mirar donde ellos nos apuntan y empezamos a mirar lo que nos ocultan.
¡Despierta, República Dominicana!”