Por la redacción.
La afirmación del pre candidato presidencial del PLD, Francisco Domínguez Brito de que: “el presidente Luis Abinader gobierna dentro de un globo de ricos con medidas que afectan directamente a los pobres”, pone en remojo la barba de un gobierno que para iniciar el tercer año próximamente se comienza a poner muy viejo, sobre todo, porque la palabra cambio luce que no ha prendi´o como el pueblo lo esperó. Esto se suma lamentablemente, al hecho de que los pobres de ese partido y de todo el país, están en fila india esperando que se les cumpla promesas que se encaminan a ser mentiras. Tal es el caso del ministro aquel que organizó los sectores externos y que en campaña habló de la necesidad de un gobierno decente, decía reunir 175 grandes grupos de comerciantes, médicos, profesores, pobres jóvenes, operadores turísticos, periodistas principiantes, camarógrafos, editores guías turísticos, enfermeras, y otros a quienes ni por decencia, cortesía ni seriedad los recibe en su despacho después de 2 años de solicitud continua de citas.
¡¡Si eso es cambio entonces habrá que cambiar!!



