La dieta mediterránea, practicar ejercicio, aprender un segundo idioma, leer, escribir y jugar a las cartas o hacer puzles son algunas de las claves que nos han dado diferentes estudios para mantener el cerebro joven. Pero hay otro factor importante que también debe cuidarse: la relaciones personales. Disfrutar de una vida social activa y contar con un amigo o familiar que sepa escuchar cuando necesitamos hablar es importante para evitar el deterioro cognitivo a pesar del envejecimiento cerebral o de cambios neuropatológicos como los presentes en la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio publicado en la revista «JAMA Network Open».
Los investigadores observaron que el simple hecho de tener a alguien disponible la mayor parte o todo el tiempo… Ver Más
