Wallace explicó posteriormente a la BBC que pese a que los vuelos comerciales desde el aeropuerto de Kabul, la capital afgana, han sido completamente cancelados, el área militar sigue funcionando y es segura, y desde ahí las autoridades intentarán evacuar a sus ciudadanos cuanto antes, preferiblemente antes del 31 de agosto. Se calcula que actualmente hay en suelo afgano unos 4.000 británicos, y el gobierno del primer ministro Boris Johnson tiene previsto sacar a unos 1.500 personas solo en las próximas 36 horas. Este fin de semana, 370 personas, entre trabajadores e intérpretes, fueron evacuadas.
El diputado conservador Tom Tugendhat, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento, consideró que la retirada de las tropas de Afganistán es el mayor desastre de política exterior de Reino Unido desde la crisis del Canal de Suez de 1956 y aseguró que el país ha «abandonado al pueblo afgano». También fue muy crítico Keir Starmer, líder del Partido Laborista, quien cree que «el gobierno ha guardado silencio mientras Afganistán colapsa, lo que tendrá ramificaciones en el Reino Unido».